
Soy partidario de la juventud cuando se trata de reproductores. Seguramente, entre criadores han oído
pláticas del famoso gallo que costo 3 mil dólares, o de la gran gallina que aún en su edad avanzada sigue
dando hijos fenomenales.
Tengo mucho respeto por los buenos reproductores entrados en años, sin embargo, por experiencia les digo
que los mejores pollos suelen darlos los reproductores jóvenes. He tenido y conservado reproductores
durante varios años, y de año a año he notado que la calidad de sus crías siempre se va para abajo, y es
por esto que prefiero escoger para recría los descendientes que me producen durante sus primeros años de
cría en lugar que los que producen durante sus años finales.
Es mi opinión que muchas familias de gallos buenos han sido arruinados a causa del uso de reproductores
viejos. Si se tiene la suerte de tener una familia superior hay que procurar perpetuarlas mediante el
casteo de ejemplares jóvenes producto de los buenos reproductores en sus primeros años de cría, y no
mediante la repetida cruza de reproductores viejos pasados de su plenitud.
Esto es especialmente valido con respecto a las hembras que, aunque mantengan aspectos de pollas, sus
capacidades reproductivas van deteriorándose. Por razones que desconozco, los machos parecen retener por
mayor tiempo la capacidad para reproducir bien, a veces durante toda su vida, mientras sean fértiles, lo
cual no sucede con las gallinas. Se que hay excepciones a esta regla y muchos podrán aportar evidencia en
contra de esta información, pero esta ha sido mi experiencia.
En varias ocasiones he intentado revivir sangres famosas, consiguiendo una gallina ya entrada en años de
la estirpe. En una ocasión durante mi juventud el famoso criador Law me regaló la gallina madre de unos
gallos que años atrás le habían ganado el Torneo de Orlando de la Florida, que en esos tiempos era de
mucho prestigio y uno de los más difíciles de ganar en los Estados Unidos. <<No podía creer mi buena
suerte de obtener esta gallina que cruce con mis mejores sementales jóvenes y no me dio mas que un puñado
de pollos débiles e inservibles>>. A lo mejor el sr. Law sabia lo que estaba haciendo al regalarla.
Seguramente con el tiempo ustedes tendrán la ocasión de realizar algunas cruzas consanguíneas con mayor
grado de intensidad. Si este es el caso les sugiero que usen ejemplares jóvenes y nunca <<de
regreso>> hacia los ancianos fundadores. Con esto contradigo el concepto generalizado, pero es
definitivamente mi recomendación.
Escrito por Gallos.com.ve