
En fecha reciente (a mediados de junio), tenía yo dos casetas de láminas con pollos de entre 6 y 10
semanas de edad.
Las dimensiones de las casetas eran de frente 120 de altura y 180 de fondo. En una de las casetas los
pollos se empezaron a enfermar, y en la otra no.
Cual era la diferencia?. El calor.
Una de las casetas estaba la mayor parte del dia bajo la sombra de árboles grandes que filtraban el sol;
en esa caseta la temperatura interior era más fresca. En contraste, la otra caseta estaba a pleno rayo del
sol la mayor parte del dia.
En cual de las dos casetas creen ustedes que se estaban enfermando los pollos?.
En la que se calentaba mas por estar en pleno sol, y en ella, los pollos al refugiarse del sol para tratar
de refrescarse, entraba una sombra poco fresca (por la lámina) dado que, tenian lámina en los techos y en
los cuatro costados, y si bien tenía ventilación por la puerta lateral y por un espacio de 10 cm, entre
las paredes y el techo, la ventilación era insuficiente a pleno sol, y las bacterias se desarrollaban de
maravilla en ese ambiente calientito, provocando en los pollos las enfermedades. En cambio, en la otra
caseta por estar bajo sombra arbolada, los pollos no tenian necesidad de meterse para evitar el sol, pues
había sombra natural en los alrededores de dicha caseta. En ella los pollos no se enfermaban.
Si bien para el frío de la noche, ambas casetas eran ideales para los 60 o 70 pollos que había en cada una
de ellas, durante el dia, el factor de la sombra y por ende las diferencias de temperaturas en su interior,
hacian la gran diferencia, entre una y otra.
Para prevenir enfermedades, otro aspecto básico es la altura de los bebederos, los cuales deben de estar a
una altura suficiente (sobre ladrillos o tabicones), para que los animales al rascar el piso o cama, no la
ensucien constantemente. También cuide usted que el número de bebederos y comederos sea adecuado para el
número de pollos en la parvada, no menos de 2 o 3 cm de frente por pollo y un bebedero grande por cada 30
pollitos.
Es de lo más importante desparacitar por dentro y por fuera a los pollos cada 6 semanas, como mínimo, a
partir de las 6 semanas de edad, especialmente en tiempos de aguas (lluvias).
Cuando los pollos esten bien emplumados después de los dos meses de edad, lo ideal es echarlos fuera de
las casetas, para que duerman en los árboles. Si los árboles son altos, habilíteles rústicamente unas
escaleras para que se puedan subir mientras desarrollan sus alas; y súbalos si es necesario las primeras
tardes al anochecer, mientras se acostumbran.
Un amigo descubrió, ingenuosamente, que a las 4 o 6 semanas de edad, los pollitos volaban a los arbustos
y árboles no muy alto, si a ellos subian una gallina clueca que los llamara, amarrándola ahí arriba,
evitándose el engorro de subir a mano a cada uno de los pollitos de una parvada.
NOTA:
Si tiene pollos de distintas edades sueltos en el mismo sitio, habilite unas jaulas levantadas sobre
ladrillos con comederos, por las que puedan entrar por debajo solo los mas chicos. De esa forma los
grandes no les pegan y ahuyentan de los comederos provocándoles un gran estrés y en pocos dias una
inevitable desnutrición, con todas las consecuencias nefastas que eso implica entre otras, pollos débiles
y enfermizos, que a la larga se convierten en gallos inferiores, a la hora de las heridas, sobre todo
cuando las peleas se alargan.
Escrito por Revista Gente de Gallos de Nicaragua